Cuatro parques de Iruñea estrenan señales sobre su historia, árboles e hitos más significativos

Cuatro parques de Iruñea, Taconera, Media Luna, Ciudadela – Vuelta del Castillo y Yamaguchi, cuentan ya con una nueva señalética que descubre al visitante, y también al público local, su historia, sus hitos, sus recorridos y sus árboles más significativos.

Naiz|23/07/2019 12:08
Parque_taconera
Imagen de una de las nuevas señales del parque de la Taconera de Iruñea. (AYUNTAMIENTO DE IRUÑEA)

En cada uno de ellos se ha colocado una señal interpretativa y también se han identificado las principales especies arbóreas para su conocimiento y reconocimiento. De esta forma se facilita la visita a estos parques. La apuesta medioambiental se completa con la edición de un cuaderno de actividades, dirigido a público infantil, para ir cumplimentando al visitar cada uno de los parques y recibir al final una recompensa.

Esta acción se enmarca en el Plan Estratégico de Turismo 2017 – 2019, que recoge la creación de un producto vinculado a la Iruñea verde que, además de presentar una ciudad sostenible y con recursos medioambientales, permita descentralizar el turismo de Alde Zaharra y promover una imagen de la ciudad unida al bienestar y la salud.

Para crear este producto, con su señalética y sus contenidos, se realizó un estudio exhaustivo de la biodiversidad y los recursos artísticos y urbanísticos de cada parte, así como de su historia.

De esta forma, se ha creado un relato turístico en el que se pone de relieve la importancia de los parques en el desarrollo urbanístico de la ciudad y en el que se incluyen elementos artísticos (esculturas, quioscos, fuentes…) y la particularidad diferenciadora de cada una de las zonas en cuanto a su diversidad ecológica.

La señalética adapta la información incluida en el plano elaborado con los parques de la ciudad, con información práctica y fotos para la interpretación de esa Iruñea verde.

Además, el Ayuntamiento ha realizado una formación dirigida a empresas turísticas de la ciudad para dar a conocer el potencial de los parques y jardines de la ciudad, con visitas a los lugares con personal técnico municipales y una exposición explicativa del estudio realizado sobre la biodiversidad y los recursos.

Taconera se presenta como un jardín botánico, como el parque más antiguo de la ciudad, relacionado con la Belle Epoque. Esa influencia también se muestra en la Media Luna, construido en época de expansión urbanística. El parque de Yamaguchi, de estilo japonés, incluye el Jardín de la Galaxia, único en Europa. Por último, Ciudadela y Vuelta del Castillo aúnan naturaleza y patrimonio. Para sensibilizar a la población en ese conocimiento de la naturaleza y en el respeto medioambiental se ha identificado ocho árboles de especial importancia, uniéndolos a la imagen de los Gigantes de Iruñea. Así, se ha unido a cada pareja de gigantes con los árboles de su continente, repartidos por esos cuatro parques. Además, se ha señalizado e identificado otros 24 árboles por su especial interés. La inversión ha sido de 5.764,44 euros.

Cuaderno de actividades
Para facilitar la visita de estos parques, el Ayuntamiento ha editado un folleto, a modo de cuaderno de actividades, dirigido a niños y niñas para que lo vayan completando mientras los recorren. Se trata de diez actividades con preguntas que deben contestar viendo esas señales interpretativas, de sopas de letras, de juegos, de acertijos que hay que resolver… Una manera de hacer más amena la visita y de involucrar a los más pequeños en la historia y el conocimiento de Iruñea y sus parques.

Este cuaderno de actividades se puede pedir en la Oficina de Turismo de Iruñea. Quien cumplimente las preguntas de cada parque puede acudir a la Oficina de Turismo, donde recibirá como obsequio una chapa que simboliza el buen trabajo realizado y la buena exploración hecha al parque. El niño o niña que complete todas las presuntas de los diferentes parques podrá recoger también en la Oficina de Turismo un diploma y escribir, además, un mensaje en el Libro del Explorador, que ayude a concienciar sobre la importancia de cuidar el entorno, la naturaleza y los parques.

 

El antiguo convento de La Merced de Iruñea, que estaba situado frente al actual Arzobispado, se convirtió entre 1937 y 1939 en un campo de concentración franquista en el que estuvieron hacinadas miles de personas. Así lo recoge Carlos Hernández de Miguel en su libro «Los campos de concentración de Franco».