Hosteleros y comerciantes de Nabarreria denunciarán judicialmente el cerco policial

Comerciantes y hosteleros del entorno de Nabarreria han comparecido hoy para anunciar que denunciarán por la vía judicial por los daños económicos provocados por el cerco policial para la clausura del gaztetxe Maravillas.

@MartxeloDiaz|IRUÑEA|2019/01/10 13:13
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Comparecencia de comerciantes y hosteleros de Nabarreria para denunciar el cerco policial. (Iñigo URIZ/FOKU)

Una prueba evidente de los efectos que el cerco poiicial ha tenido durante estos tres días en vecinos, comerciantes y hosteleros del burgo de Nabarreria ha sido que la comparecencia no se ha podido realizar en la plaza a pesar de que quienes iban a dar la rueda de prensa y los periodistas estaban en ese lugar, sino que han tenido que salir fuera del cerco policial para exponer su denuncia.

Según han destacado, durante estos tres días de cerco sus negocios han tenido que permanecer cerrados o con nula asistencia de público, provocando un importante quebranto económico. «Debido a la presencia policial no hemos podido trabajar de manera normalizada», han destacado. 

Asimismo, han recordado que no es la primera vez que el Gobierno navarro les somete a una situación similar, pero han lamentado que en esta ocasión ha tenido una duración más prolongada. Las primeras estimaciones alcanzan los 20.000 euros de pérdidas.

Han relatado que los vecinos y trabajadores de la zona han tenido que sufrir identificaciones por parte de los policías para acudir a comprar el periódico, ir a almorzar o simplemente quedarse charlando en la plaza. Inevitablemente, recibían una orden policial de marcharse de la zona.

Por ello, han señalado que el cerco policial no ha afectado solamente al espacio juvenil autogestionado sino que ha afectado al conjunto del barrio.

Teniendo en cuenta todo ello, han decidido acudir a la vía judicial para denunciar el quebranto económico y la situación de excepción que han padecido.

ERLAZIONATUTAKO ALBISTEAK

Iñaki VIGOR

Se llama Gabriela, pesa 2.480 kilos y lleva 500 años encaramada a la torre de la catedral de Iruñea, desde donde sigue emitiendo el sonido recio y persistente de su viejo bronce. Los Campaneros de la Catedral de Pamplona-Iruñeko Katedraleko ezkilazainak quieren celebrar sus cinco siglos de vida con un acto especial el próximo 7 de julio.