Comienzan las XXXVI Jornadas de Teatro para adultos de Berriozar

Organizadas por el Ayuntamiento de la localidad, este próximo domingo día 4 arrancan las XXXVI Jornadas de Teatro para adultos de Berriozar, que ofrecerán un montaje todos los domingos del mes de noviembre. Las funciones tendrán lugar en el Auditorio.

Naiz|2018/10/30 09:44
Teatro_berriozar
Cartel de las XXXVI Jornadas de Teatro para adultos de Berriozar.

El ciclo comenzará este domingo con la puesta en escena de ‘Brujas’, de la compañía Lolita Corina. Se trata de una comedia en la que una bruja experta se encarga de adentrar a una bruja novata en el mundo de lo sobrenatural.

El siguiente domingo, el día 11, Iluna Teatro representará ‘Camioneta y manta’, una obra que muestra la vida de una compañía de teatro que recorre los pequeños pueblos y repasa distintos estilos de comedia y provoca una carcajada continua, acompañada de ternura y emoción. Cuenta en el reparto con Andoni Ferreño y Carla Hidalgo.

El domingo 18 se pondrá en escena en euskara la obra ‘Ergela’, de la mano del grupo Txalo. Se trata de una comedia en la que se narran las peripecias de un hombre que se ha presentado a unas remuneradas pruebas psicológicas, en base a las preguntas que una psicóloga le formula.

Y el ciclo finalizará el domingo 25 con ‘Velma y Cris’, del grupo T-Diferencia. Con motivo del 25 de noviembre se programa esta obra que narra la existencia de dos mujeres diferentes que deciden su inesperado final, nada cinematográfico.

Las cuatro funciones comenzarán a las 19:00 horas y el precio de la entrada es de cuatro euros por función, salvo ‘Carretera y manta’, en que la entrada se eleva a ocho euros.

 

Siete han sido las propuestas finalmente seleccionadas de las presentadas al Concurso de Ideas para el Monumento a los Caídos de Iruñea. Estas son las ideas de las que se elegirá en un proceso participativo la que finalmente se llevará a cabo.

Iñaki VIGOR

El campamento militar de ‘El Carrascal’ ha sido utilizado durante décadas para el adiestramiento de reclutas. Tras ser abandonado por el Ejército español, sus barracones se fueron deteriorando progresivamente, hasta quedar en estado ruinoso. El año pasado el Ayuntamiento de Tiebas-Muru Artederreta compró todo el recinto, y sus vecinos decidirán ahora qué hacer con él.