La nave rojilla comienza su periplo con un nuevo patrón

Con diferentes expectativas y nuevo capitán, la nave rojilla ha iniciado la pretemporada de la mano de Jagoba Arrasate y sin la autopresión que se impuso la campaña pasada al adjudicarse el papel de favorito al ascenso. Un total de 24 futbolistas han participado en el inicio de esa primera sesión, aunque algunos de ellos no han tomado parte en los ejercicios diseñados por el técnico vizcaino.

@gara_nmatxin|Iruñea|12/07/2018 21:37
Osasuna
Plantilla y cuerpo técnico posan en la primera sesión del nuevo curso. (Jagoba MANTEROLA / FOKU)

Ha sido el caso de Sergio Herrera, lesionado de gravedad y cuyo periodo de baja se prolongará hasta Navidades, e Imanol García, que tendrá dos días más de vacaciones, al haber finalizado más tarde que el resto la competición con el Villarreal B. Asimismo, Quique ha realizado trabajo específico con el readaptador, al parecer por sufrir algún tipo de molestía física.

El entrenamiento ha comenzado con bastante retraso –más de media hora–, con una importante presencia de público en Tajonar, con ganas de ver a las principales novedades, Iñigo Pérez y Rubén Martínez. Además de los jugadores con ficha de la primera plantilla, también han tomado parte los canteranos Javi Martínez, Endika Irigoien e Iván Martínez, quienes intentarán en esta fase convencer al nuevo preparador rojillo de que tienen un hueco en el primer equipo.

Arrasate ha indicado posteriormente que la plantilla aún necesita de «un lateral que cumpla los dos perfiles y, sobre todo, gente en banda arriba».

 

Siete han sido las propuestas finalmente seleccionadas de las presentadas al Concurso de Ideas para el Monumento a los Caídos de Iruñea. Estas son las ideas de las que se elegirá en un proceso participativo la que finalmente se llevará a cabo.

Iñaki VIGOR

El campamento militar de ‘El Carrascal’ ha sido utilizado durante décadas para el adiestramiento de reclutas. Tras ser abandonado por el Ejército español, sus barracones se fueron deteriorando progresivamente, hasta quedar en estado ruinoso. El año pasado el Ayuntamiento de Tiebas-Muru Artederreta compró todo el recinto, y sus vecinos decidirán ahora qué hacer con él.