Arranca un nuevo curso de la UNED en Iruñea, que en 2015 sumó 4.300 alumnos

El centro de la Universidad de Educación a Distancia (UNED) de Iruñea ha celebrado la apertura oficial del nuevo curso con el mismo objetivo de hace 40 años, «facilitar la enseñanza universitaria a todos los ciudadanos», lo que en 2015 aprovecharon casi 4.300 alumnos matriculados.

Naiz|18/10/2016
Unedirunea
Sede de la UNED en Iruñea, que el curso pasado tuvo 4.300 alumnos. (UNED)

Así se ha puesto de manifiesto durante el acto oficial del centro, cuya memoria del curso pasado suma 109 profesores tutores y con actividad en los ámbitos docente, investigador y de extensión universitaria.

Según la secretaria general de la UNED Iruñea, Covadonga Romero, dado su peculiar sistema y de horarios, los estudiantes que se matriculan en el centro «adquieren una filosofía de vida y de trabajo», ya que son personas que compaginan el estudio con la obligación familiar y la dedicación laboral.

Por su parte, la directora del centro, Carmen Jusué, considera este acto inicial como «especialmente grato y estimulante», además de «un acto de justicia, de reconocimiento al trabajo de los estudiantes, los profesores tutores, el personal de administración y servicios y, sin duda, una magnífica ocasión para revalorizar el conocimiento».

Según fuentes de la UNED, el arranque hace más de 40 años de UNED Iruñea con 326 alumnos matriculados aquel curso en solo dos licenciaturas y con 10 profesores tutores, contrasta con los casi 4.300 alumnos del pasado curso matriculados en 27 grados, en más de 70 másteres y cerca de 400 cursos de especialización, entre otros, tutelados por 107 profesores tutores.

Tras glosar las ventajas de este tipo de sistema «que hace realidad la igualdad de oportunidades», Jusué considera que hoy en ella «todo es innovador, es el presente y es el futuro; y por ello apostamos», sin olvidar que el profesor y los alumnos son «la fortaleza» de la UNED.

Iñaki Vigor

A lo largo de siglos las almadías han abastecido de madera del Pirineo a diversas ciudades y astilleros. Un sistema similar, conocido como ‘leñadas’, también se utilizó para transportar madera hasta Iruñea y cubrir las necesidades de carpinterías, carboneras, hornos y tejerías.