Destinados 89.128 euros a acondicionar la ladera junto a las casas del Soto de Lezkairu

El Consejo de Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Iruñea ha adjudicado las obras para el acondicionamiento de la ladera que se levanta junto a las casas del Soto de Lezkairu. Este proyecto incluye la creación de dos caminos peatonales de comunicación con el nuevo desarrollo urbanístico.

Naiz|2017/10/13 12:08
Lezkairu
Plano de las obras que se van a realizar para acondicionar la ladera junto a las casas del Soto de Lezkairu. (AYUNTAMIENTO DE IRUÑEA)

Las obras han sido adjudicadas por un importe de 89.128,07 euros a Lacunza Hermanos SL. El plazo de ejecución es de tres meses.

Los trabajos que se van a realizar en la ladera de Mendillorri próxima a las casas del Soto de Lezkairu consisten en su acondicionamiento para integrarla en la urbanización, mediante la construcción de unos caminos de hormigón que mejoren la comunicación con la parte alta de las casas del Soto, además de dotarlo de alumbrado público y mobiliario urbano, según el proyecto redactado por los servicios técnicos de la Gerencia de Urbanismo.

El tratamiento vegetativo de la ladera se realizará mediante la plantación de arbustos en la zona limítrofe con la acera, plantación de nuevo arbolado y creación de pradera de bajo mantenimiento. En total, se proyecta la colocación de 115 piezas arbóreas y la instalación de riego.

Pello GUERRA

«Las otras gentes creían que no se podía escribir/ahora han comprobado que estaban engañados. Euskara, sal al mundo». Este texto, plasmado por Bernard Etxepare en su libro ‘Linguae Vasconum Primitiae’ (1545), es uno de los escritos que a lo largo de dos mil años han evidenciado los estrechos vínculos entre los navarros y su lengua, el euskara. Una exposición muestra algunos de esos documentos en el Archivo General de Nafarroa.

Iñaki VIGOR

En 1972 cuatro adolescentes de Iruñea pusieron el germen de Satorrak, que con el tiempo se ha convertido en uno de los grupos espeleológicos más activos de Euskal Herria. En estos 45 años han pasado por él tres generaciones de espeleólogos con una pasión común: explorar y conocer el interior de la tierra. Han sido autodidactas, pioneros en muchos aspectos, y aunque son aficionados, realizan un trabajo muy profesional. Han descubierto la famosa cueva de los osos de Amutxate, han sacado a la luz las primeras pinturas rupestres del Paleolítico en Nafarroa, han ayudado a recuperar restos de asesinados que fueron arrojados a las simas y han topografiado cientos de kilómetros de galerías.