Detenido por un robo con violencia y lesiones en un portal de Sanduzelai

La Policía Municipal de Iruñea ha detenido a un joven acusado de un robo con violencia y lesiones a una persona a la que abordó en el interior del portal de su vivienda en el barrio de Sanduzelai. El agresor, que ha ingresado en prisión, propinó a la víctima diversos golpes en la cabeza y el pecho antes de robarle 200 euros.

Naiz|2017/04/20 15:10

Según informa el Ayuntamiento en una nota, el agresor, de 25 años y con varias detenciones anteriores por hechos similares, golpeó en la cabeza y el pecho a la víctima, a la que le robó los 200 euros que llevaba. El detenido fue puesto a disposición judicial, decretando el juez su ingreso en prisión.

Los hechos ocurrieron el pasado martes 14 de marzo, sobre las 3:20 horas de la madrugada, en un portal del barrio de Sanduzelai. La víctima, un hombre de 48 años, accedía al edificio de su vivienda cuando fue abordado por un joven que, nada más entrar en el interior del portal, lo agarró con fuerza por detrás, lo llevó a la parte más alejada de la puerta de entrada, le agredió de forma violenta y le sustrajo los 200 euros que tenía. Durante la agresión, el detenido propinó a la víctima diversos golpes y patadas en la cabeza y en el pecho.

Tras interponer la denuncia, la Policía Municipal comenzó la reconstrucción de los hechos, con un aspecto que les llamó la atención: que el agresor supiera que la víctima llevaba esa cantidad de dinero a esa hora tratándose de un día laborable.

Descubrieron entonces que la víctima, unas horas antes, había obtenido un premio importante en una máquina de juegos de azar de un local próximo, hecho que captó la atención del agresor, que en todo momento controló sus movimientos hasta aprovechar la ocasión del portal para agredirle y robarle.

El análisis de las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad y el posterior control de la zona resultaron determinantes para localizar y detener al agresor. El pasado 28 de marzo se localizó a una persona que podía coincidir con el agresor, tanto por la descripción física como por la ropa que llevaba. Una vez identificado, y con su autorización, se procedió al registro de su domicilio, donde se localizaron el resto de prendas utilizadas en la agresión.