Arrosadia, hogar del guerrillero ‘el Mochuelo’ y el cementerio de guerra de Aranzadi

El barrio iruindarra de Arrosadia también ha sido conocido como barrio del Mochuelo en honor de un guerrillero que combatió durante la Primera Guerra Carlista (1833-39). Años más tarde, en la Segunda Guerra Carlista (1872-76), la vuelta de Aranzadi llegó a convertirse en cementerio de guerra a raíz del robo del coche mortuorio de la ciudad en una acción de los partidarios de Carlos VII.

Naiz|20/04/2017 10:46
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Arrosadia fue el hogar del guerrillero liberal Urbano Igarreta, más conocido como ‘el Mochuelo’. (Iñigo URIZ/ARGAZKI PRESS)

En concreto, esa denominación del barrio de Arrosadia se realizaba en honor del guerrillero liberal Urbano Igarreta, que tenía ese apodo. Su partida fue creada durante la Primera Guerra Carlista para hacer frente a los guerrilleros carlistas que tenían cercada Iruñea. ‘Mochuelo’ sobrevivió a un enfrentamiento con la partida de Andrés Bruno en Anoz, pero resultó muerto luchando contra una compañía de caballería.

La vuelta de Aranzadi, cementerio de guerra. Durante la Segunda Guerra Carlista, Iruñea estuvo sitiada por las fuerzas carlistas, que el 1 de diciembre de 1874 robaron el coche mortuorio cuando llevaba dos cadáveres al cementerio de Beritxitos. La sustracción obligó a llevar los muertos a hombros hasta la ciudad. Para evitar situaciones parecidas, las autoridades habilitaron un campo santo provisional debajo del Portal de Francia, en la actual vuelta de Aranzadi. A principios de febrero, se levantó el sitio a la plaza y se dejó de utilizar el cementerio provisional y poco después se recogieron los restos de las personas enterradas en ese lugar para ser inhumadas en Beritxitos.

Las dos explosiones del molino de la Pólvora. En Iruñea existió un molino de la Pólvora levantado en Errotazar en la segunda mitad del siglo XVI. Esa estructura sufrió dos explosiones. La primera en 1673 y la segunda, el 17 de marzo de 1733. En este último caso, el inmueble tenía una gran cantidad de pólvora almacenada, lo que hizo que la onda expansiva provocara destrozos en la ciudad.

Iñaki VIGOR

Un joven se acercó a Miguel Santos, corredor de apuestas en el frontón Labrit, y le dijo que quería apostar a favor del rojo con el resultado de 22-13. El artekari le explicó que las apuestas no se hacían así. El joven insistió, pero no se la admitieron. El resultado del partido fue de 22-13 a favor del rojo. Esta es una jugosa anécdota recogida en ‘Labrit 65’, un documental que rememora la historia del emblemático frontón iruindarra y cuyo preestreno ha tenido una gran acogida..

Iñaki VIGOR

‘Disfruta en el euskaltegi, gozatu euskara’ es el lema de la campaña conjunta impulsada por el Gobierno de Nafarroa y 32 entidades locales, junto con los euskaltegis públicos y de iniciativa social, para animar a la población adulta a aprender o perfeccionar la lengua originaria de los navarros. En Iruñerria hay unas 37.000 personas que hablan euskara y unas 39.000 que lo entienden, lo que supone en total el 22% de la población de la Comarca, y estas cifras van en aumento.